SOBRE LOS ABONOS EN LAS PLANTAS ACUÁTICAS
2013-03-28
Para obtener una vegetación densa, alegre y saludable, no hay mas remedio que el suministrarle aquellos elementos que ésta precisa para completar su alimentación. Este, y no otro, es el objetivo de los abonos o fertilizantes.
En general se puede definir un abono como un conjunto de sustancias químicas, minerales u orgánicas, que contienen uno o varios de los elementos nutritivos que necesitan las plantas, en la cantidad correcta y en una forma que sea asimilable por ellas. En las siguientes líneas veremos un ligero resumen acerca de cada uno de aquellos elementos que influyen en el desarrollo de las plantas y que se pueden incluir dentro de la definición de \"abono\". Otros factores tan importantes para un correcto desarrollo de las plantas, como temperatura, luz, fuentes de carbono, genética, medio ambiente, etc. no estarán incluidos en este trabajo y serán objeto de otros que iremos ofreciendo, en la línea que nos hemos marcado en este campo de la acuariofilia. Desde el punto de vista de las plantas, dada la gran influencia que tienen en su desarrollo, hay tres elementos principales que constituyen la base de las diferentes clases de abonos : el nitrógeno \"N\", el fósforo \"P\" y el potasio \"K\". De éstos, el nitrógeno y el fósforo pueden representar un problema por exceso para las plantas acuáticas en un medio cerrado con muchos animales, como por ejemplo en un acuario. Y precisamente de estos vamos a tratar en esta primera parte del artículo. Dejamos para la siguiente entrega los capítulos sobre elementos secundarios y oligoelementos que son igualmente necesarios para todas las plantas. La única diferencia entre ellos estriba en la cantidad en que son necesarios, ya que unos son requeridos en cantidades mayores que otros. ELEMENTOS PRINCIPALES 1. EL NITROGENO Y LOS ABONOS NITROGENADOS Uno de los elementos más importantes para todos los seres vivos (sin excepciones) es el \"nitrógeno\". En estado puro (como N2) es un gas, inerte, inodoro e insípido. Aproximadamente el 80% del aire que nos rodea está formado por este gas, aunque en este estado no resulta asimilable por los seres vivos, a excepción de algunos microorganismos. Para que las plantas puedan aprovecharlo debe hallarse formando compuestos a base de combinación con otros elementos. NOTA: En la naturaleza el nitrógeno pasa por diferentes estados y combinaciones en un ciclo que, finalmente, se cierra. En las plantas el nitrógeno está presente en la composición de numerosas sustancias orgánicas tales como proteínas, clorofila, aminoácidos, ácidos nucleicos, etc, sustancias que son la base de los procesos que controlan el desarrollo, el crecimiento y la multiplicación de las mismas. Resulta, por lo tanto, evidente la importancia de este elemento para la vida vegetal. Un suministro adecuado de nitrógeno a las plantas favorecerá: -- un crecimiento mas rápido -- el desarrollo de una coloración verde intensa en las hojas -- la robustez de los ejemplares, mejorando su calidad -- el aumento en la proliferación de hojas y brotes El nitrógeno es absorbido por las plantas principalmente bajo dos formas: a) como nitrato (NO3-), que es el producto final del ciclo biológico (aeróbico) en los acuarios, y en la naturaleza se halla formando parte de todas las sales del ácido nítrico como ser los nitratos sódico, potásico, cálcico, etc. b) como amonio (NH4+). Las plantas también pueden aprovechar el nitrógeno de los iones amonio que se hallan bajo la forma de sales amoniacales y del amoníaco disuelto en agua a pH < 7 . Deficiencias de nitrógeno : En un acuario poblado con seres vivos es prácticamente imposible llegar a observar algún síntoma de carencia de este elemento, pero donde sí pueden producirse estos síntomas es en los cultivos masivos industriales de plantas acuáticas. Aunque raras veces, en algunas plantas de importación (o de invernaderos nacionales) puede observarse que han sufrido la carencia de este elemento (en su mayoría, son plantas de cultivo emergido). Los síntomas de una insuficiencia de nitrógeno pueden variar según la especie y el género, pero, en general, los signos externos más característicos que podremos apreciar serán: -- una reducción en el crecimiento. -- un debilitamiento generalizado del color verde. -- un amarilleo que comienza en las hojas inferiores más viejas de la planta y que, por lo general, avanza desde el ápice hacia la base, llegando a producir la muerte de los tejidos y la caída de las hojas. En aquellos cultivos que necesiten un aporte de este elemento, lo mas fácil es el añadido de nitratos, sódico o amónico, urea, amoníaco anhidro, etc, teniendo siempre bajo control el parámetro de pH. En el caso de las plantas acuáticas, con el correr de los años estas han desarrollado sistemas con los que pueden satisfacer sus necesidades de nitrógeno extrayéndolo de un medio en que apenas hay nitratos y la concentración de iones amonio es insignificante (aproximadamente 0,03 mg/l en el sudeste asiático). Estas plantas, al llegar a un acuario, se encontrarán con unas concentraciones exageradamente superiores a las que están acostumbradas y no todas ellas podrán sobrevivir en un medio tan rico en este nutriente, por ser este un factor que posiblemente impedirá la absorción de otros elementos. Es importante recalcar que, para un acuario, las palabras \"aportación correcta\" en cuanto a los elementos nitrogenados (y fosforados), significan reducirlos a niveles mínimos por el método que sea, por ejemplo efectuando cambios parciales de agua con la máxima frecuencia posible. NOTA: Los niveles permitidos de elementos nitrogenados y fosfatados en el agua potable son exageradamente altos para un acuario, por lo que los aficionados de algunas zonas geográficas (por ej, Alemania) no pueden utilizar el agua de grifo en sus acuarios sin un tratamiento previo. Niveles permitidos para consumo humano: Fosfatos PO4 3- : 6,7 mg/l. Amonio NH4 + : 0,5 mg/l. Nitritos NO2 - : 0,1 mg/l. Nitratos NO3 - : 50,0 mg/l. Niveles existentes en la zona de origen de las plantas (por ej, zona de plantas asiáticas): Fosfatos PO4 3- < 0,01 mg/l. Amonio NH4 + < 0,01 mg/l. Nitritos NO2 - = 0,00 mg/l. Nitratos NO3 - = 0,00 mg/l. 2. EL FOSFORO Y LOS ABONOS FOSFORICOS En la naturaleza el fósforo no se encuentra en estado puro, sino en forma de diferentes compuestos como resultado de su combinación con otros elementos. Aunque estos son muy numerosos, es de destacar que en la mayoría de ellos se encuentra como fosfato. El fósforo, como el nitrógeno, también cumple un ciclo en la naturaleza formando parte de diversos compuestos, orgánicos e inorgánicos, pero con la diferencia que este ciclo no se cierra ya que existen fases en las que el fósforo queda fijado de forma definitiva y, por lo tanto, se pierde. El ácido fosfórico (PO4H3), uno de los compuestos mas importantes del fósforo, da lugar a tres iones o radicales diferentes, que a su vez producen otras tantas clases de sales (fosfatos) -- Fosfato monobásico o diácido (PO4H2-). -- Fosfato dibásico o monoácido (PO4H2-). -- Fosfato tribásico (PO43-). Como decíamos en la primera parte de este trabajo, actualmente, gracias a los análisis e investigaciones específicas, sabemos que todos los elementos nutritivos, tanto los anteriormente mencionados (en la primera parte de este trabajo), como otros, por ejemplo : calcio, magnesio, azufre, hierro, manganeso, cobre, molibdeno, boro, cloro, etc., son igualmente necesarios para todas las plantas. La única diferencia entre ellos estriba en la cantidad en que son necesarios, ya que unos son requeridos en cantidades mayores que otros. En esta segunda parte de este trabajo sobre abonos, vamos a tratar los elementos secundarios y los oligoelementos. Lógicamente, quien desee tener sus plantas en perfecto estado, debe controlar todos estos elementos (junto a otros factores como : luz, temperatura, CO2, etc.), bien con su experiencia y su habilidad, o bien confiando en una marca comercial que ofrezca todo esto en unos paquetes equilibrados.