Ectima contagioso en ovinos
2013-03-28
El presente trabajo expone los resultados obtenidos por la aplicación de una encuesta que recoge tanto los aspectos clínicos como de comportamiento de la ectima contagiosa, expone además algunos indicadoresque reflejan la situación actual de la enfermedad en la provincia de Ciego Ávila, abarca el universo de criadores ovinos de toda la provincia e incluye todos los sectores
El ectima contagioso (EC) es una enfermedad de origen viral, que afecta en forma particular a los ovinos y los caprinos, aunque también ha sido encontrada en otros rumiantes domésticos y silvestres, y en condiciones particulares pueden presentarse lesiones características en el hombre. La enfermedad se presenta en forma enzoótica en todo el mundo, con diferentes nombres según el país de que se trate: dermatitis pustular contagiosa (Inglaterra); estomatitis pustular contagiosa (Francia): orf (Escocia); boca costrosa (Australia y Nueva Zelanda): estomatitis ulcerativa (USA) y boquera (Argentina y Uruguay) (42, 73. 99. 102). El ectima contagioso es producido por un virus de la familia Poxviridae, del generó parapoxvirus, y como lo indican los diversos nombres que recibe la enfermedad, las lesiones características se presentan fundamentalmente en los bordes mucocutáneos de la cara y la boca, aunque no son raras otras localizaciones para las lesiones de esta enfermedad, como pezones, rodete coronario, genitales y más raramente formas generalizadas extendidas a toda la piel (9, 32, 73, 99, 105). En su presentación clínica más frecuente, la enfermedad cursa con elevada morbilidad (hasta del 100%) y con baja mortalidad (menos del 5%); sin embargo, ocasionalmente la presencia de complicaciones principalmente bacterianas, puede determinar cuadros complicados con elevada mortalidad (73, 77, 105, 106). Recientemente se han descrito cuadros generalizados, calificados como \"septicémicos\", en corderos criados con sistemas artificiales, en Inglaterra y Alemania, en los que el virus parece exacerbar su virulencia, presentándose lesiones graves en órganos internos con elevados porcentajes de mortalidad (37, 106). En las formas faciales y orales de la enfermedad, los animales reducen considerablemente la ingestión de alimentos y eventualmente la anulan, pudiéndose presentar muertes por inanición, especialmente en animales jóvenes (73, 99). Las lesiones podales además de producir claudicación, son consideradas como uno de los factores predisponentes de mayor jerarquía en la presentación de la pododermatitis infecciosa, en su forma epizoótica (36). Igualmente se considera a las lesiones en pezones como un factor predisponente a mastitis (32, 35). Todo lo anterior determina, que aunque la enfermedad sea relativamente benigna, considerando los bajos o nulos porcentajes de mortalidad, su presencia en el rebaño supone pérdidas económicas importantes (6, 8, 21, 28, 76). El hombre parece ser relativamente resistente a la enfermedad; sin embargo, no son raros los informes de lesiones en humanos que trabajan con animales enfermos o sus productos contaminados. En la mayor parte de los casos las lesiones aunque molestas, son de carácter benigno, por lo que se puede considerar al ectima como una zoonosis menor (6, 15, 18, 19, 33, 43, 56, 58, 75, 79, 81, 83).. Existe, sin embargo, en el país una situación epizootiológica de presentación de la enfermedad y circulación del virus muy superior a la reportada por los datos estadísticos, esta enfermedad del Bloque 2 de Enfermedades Vesiculares, es decir de carácter epizoótico y de reporte obligatorio e inmediato (82), A pesar de que probablemente la primera descripción de la enfermedad correspondió a Coulon, 1838 (42), y que Glover en 1928, ya señalaba su etiología por un agente filtrable (9), es comparativamente escasa y contradictoria la información disponible sobre este problema.