Plagas y enfermedades del tomate
2013-03-28
El tomate es afectado por numerosas enfermedades de origen fungoso, bacteriano, viral o de nemátodo. A continuación se enumeran las más importantes, que se detallarán posteriormente
El tomate es afectado por numerosas enfermedades de origen fungoso, bacteriano, viral o de nemátodo. A continuación se enumeran las más importantes, que se detallarán posteriormente · Caída de plántulas por Pythium spp., Phytophthora spp. y Rhizoctonia solani. Debe desinfectarse el suelo y la semilla. · Tizón temprano, producido por Alternaria solani. Se debe usar semilla desinfectada y pulverizar la planta cada 7 a 10 días. · Moho gris, causado por Botrytis cinerea, se manifiesta por pudrición y caída de tallos y brotes, tizón de flores, pudrición de frutos. Primaria en invernaderos. · Fusariosis, causada por Fusarium oxysporum f.sp. Lycopersici que produce marchitez y muerte de plantas. · Cancro bacteriano, producido por Clavibacter michiganense, ataca plantas y frutos. · Virosis: el mosaico del tabaco (TMV) produce un moteado y mosaico de color verde amarillento en el follaje; virus del mosaico del tomate (ToMV); virus del marchitamiento manchado del tomate (TSWV) que causa un manchado gris oscuro estriado de tallos. · Raíz corchosa, producida por el hongo del suelo Pyrenochaeta lycopersici, afecta sistema radical. · Nemátodos de nudosidades: Meloidogyne spp., causando nudosidades en la raíces y debilitamiento general de la planta. Existen variedades resistentes. Dentro de las plagas del tomate, las más importantes son: · Polilla del tomate, Tuta absoluta, clave tanto en campo como en invernadero. Es la plaga más destructiva. · Mosquita blanca de los invernaderos, Trialeurodes vaporariorum. Infestación de las hojas, frutos manchados. · Cuncunilla, Copitarsia turbata. Consume hojas y muerde frutos. · Gusano del choclo, Helicoverpa zea. deja grandes agujeros en los frutos. · Trips de california, Frankliniella occidentalis. Daña hojas, flores, frutos y transmite el TSWV. · Pulgón verde del duraznero, Myzus persicae. Marchita hojas y mancha frutos. Enfermedades El tomate es afectado par numerosas enfermedades de origen fungoso, bacteriano, viral o de nemátodo, cuyo control demanda técnica, atención y elementos: la caída de almácigos, los tizones temprano y tardío, el moho gris, la verticilosis y fusariosis, el cancro bacteriano, la virosis, la esclerotiniosis, el oidio, la peca bacteriana de frutos, la mancha bacteriana, algunos nemátodos y desórdenes fisiológicos, completan una quincena de problemas fitopatológicos. Caída de almácigos. Las indicaciones de control basicamente son: fumigación del suelo de la almaciguera, desinfección de la semilla, rotación del suelo que se usa para los almácigos y aspersión periódica de las plantas. Es necesario insistir en la conveniencia de evitar el empleo de dosis excesivas de semilla, porque los almácigos muy tupidos—privados de adecuada aireación—están más expuestos a la \"caída\" o \"damping-off\' que los de densidad normal. Tizón temprano: Producido par Alternaria solani, se le llama también alternariosis de la papa y del tomate. Ataca con tiempo húmedo y temperatura cálida de 24 a 29°C. En almaciguera puede producir caída de plántulas, después estrangulamiento de tallos y enanismo. Un ataque más tardío produce, en hojas, manchas necróticas concéntricas y anilladas de color café y tamaño variable de 0,5 a 1 cm. Puede ocasionar caída de hojas y con ello dejar los frutos expuestos a los golpes de sol. Rotaciones largas de cultivo—de 5 años—en zonas de ataque, eliminación de malezas para mantener buena aireación, riegos cuidadosos, con poca agua, por surcos, y fertilización balanceada, ayudan a reducir las pérdidas a un mínimo. Usar semilla limpia; pulverizar las plantas periódicamente —cada 7 a 10 días—en zonas de ataque, con productos como Antracol 70, Mancozeb, Dithane M-45, Ridomil, Dimazin, Polyram combi y otros, los cuales ayudan a mantener las plantas limpias de enfermedad. Deben eliminarse los restos de cosecha. En el párrafo referente a los microelementos se explica la incidencia que la presencia o la deficiencia de Magnesio tiene sobre la evolución de esta enfermedad. Tizón tardio: Enfermedad causada par el hongo Phytophthora infestans. Como el anterior, también necesita abundante humedad para prosperar. Produce manchas de tipo húmedo en hojuelas cuya cara inferior muestra manchas de color verde-violáceo con un borde blanco; las manchas son de color café a verde oliva en los frutos, siendo de tamaño muy variable y pudiendo cubrir gran parte del mismo en algunas ocasiones. Los frutos se transforman en \"bolsas de agua\". La eliminación de las plantas enfermas y restos de cosecha y la aplicación preventiva de fungicidas al follaje, en zonas de ataque de tizón tardío, son fundamentales para lograr controlarlo. Las indicaciones dadas para el control del tizón temprano son aplicables a esta enfermedad. Moho gris: Enfermedad importante en invernaderos, causada par el hongo Botrytis cinerea, y se manifiesta par pudrición y caída de tallos y brotes, tizón de flores, pudrición de frutos y otros síntomas y daños. Buena aireación y aplicaciones periódicas de productos como: Ronilan, Rovral, Botran, Benlate 50+Captan, Derosal, Benlate 75, y otros, ayudan a controlarlo. Verticilosis y Fusariosis: Causadas, respectivamente, par los hongos Verticillium alboatrum, V. dahliae, y Fusarium oxysporum f. sp. lycopersici y F. oxysporum f. sp. radicis-lyco-persici; producen marchitez y muerte de plantas, generalmente en forma progresiva. La verticilosis produce caída de hojas en plantas adultas, comenzando par las basales. La Fusariosis también, pero con la particularidad, además, de afectar un lado de la planta primero; incluso, hojas de un lado con clorosis y las del opuesto normales. Ambas atacan generalmente plantas adultas. Suelos de buen drenaje y rotación larga de cultivos con maíz, cereales y pastos donde sea posible, son aconsejables para reducir el daño de estas enfermedades. Si se trata de cultivos en invernaderos, se puede intentar la desinfección del suelo con Bromuro de Metilo, Haltox-C y otros. Hay variedades resistentes al Verticillium (V) y al Fusarium (F) y su uso es muy conveniente. Cancro bacteriano: Se ha presentado el cancro bacteriano del tomate, producido par el Corynebacterium michiganensis. Los síntomas comunes son: en tallos, fisuras de color blanquecino primero, café después; languidez de hojas nuevas y coloración café de los vasos conductores. En plantas adultas, desecación y muerte de hojas. En frutos, manchas pequeñas, superficiales, de centro rojizo y borde blanquecino. Rotación de cuatro años, o más, eliminación de malezas y tratamiento de la semilla con agua caliente a 50°C por 25 minutos, son aconsejables para su control. Emplear semilla producida en zonas libres de infección y adquirirla en fuentes serias y confiables (semilla certificada). Tratamientos periódicos con As - 17 + Mycoshield han dado buenos resultados de control. Virosis: la virosis más común es la causada par el virus del mosaico del tabaco, que produce un moteado y mosaico de color verde amarillento en el follaje. Se forman, además, áreas levantadas de color verde intenso y a veces acompañadas de distorsión foliar. Si el ataque es temprano, la planta queda pequeña, distorsionada y con baja fructificación. Los ataques tardíos no alcanzan a dañar la producción de frutos. El principal agente de transmisión de esta enfermedad es el hombre mismo, en forma mecánica. Se deben eliminar todas las plantas que presenten sintomas como los descritos, en forma inmediata. Se debe usar semilla libre de virus o proveniente de regiones sanas. Otra virosis presente en tomates es una cepa relacionada a CMV, que produce una severa deformación de hojas, las cuales parecen hilos (\"shoe string\"). Esclerotiniosis: O moho blanco, se presenta atacando plantas aisladas y en forma eventual. Se puede aplicar Derosal, Benlate 75, Botran 75, Ronilan, Rovral. Oídio. Eventualmente, también puede ocurrir ataque de oidio (Oidiopsis taurica), en especial en invernaderos de mala ventilación. Su control se realiza con Azufre, Afugan, Morestan, Acoidal, Elosal, etc., teniendo cuidado de no causar toxicidad a las plantas. Pudrición terminal del fruto. Cabe aplicar lo ya dicho con referencia al pimiento y ají, tomando las precauciones pertinentes.