La importancia del maíz en la rotación
2013-03-26
En los últimos 15 años se ha producido en la Pampa Húmeda un proceso en donde se ha intensificado el uso del suelo para agricultura, desplazando a las pasturas que eran las que le daban estabilidad al sistema. Esto señala que la mayor parte de los suelos agrícolas se encuentran bajo agricultura permanente. En el centro y sudeste bonaerense esta situación se repite y es necesario plantear algunos interrogantes.
La intensificación en la agricultura, motivada entre otros factores por una mejor rentabilidad de los cultivos con respecto a la ganadería, la permanente superación de nuevos materiales genéticos, la disponibilidad de propuestas biotecnológicas (principalmente la soja resistente a glifosato) y el importante aumento de la siembra directa, ha provocado diversos grados de afectación en los suelos de la región. Este deterioro se refleja en una caída de materia orgánica y destrucción de los agregados del suelo a medida que aumenta la participación de la soja en la rotación. El hecho no es percibido en el corto plazo por los productores que alquilan campos pero... el planchado, la densificación, el enmalezado y la pérdida de fertilidad de los suelos son aspectos cada vez más frecuentes. Nuestra zona no es ajena a ese fenómeno. La soja aumenta su presencia en el sudeste, desplazando a la ganadería y a otros cultivos, entre ellos al maíz. Aunque los altos niveles de materia orgánica hacen menos grave el deterioro físico de estos suelos, no hay que olvidarse que buena parte de ellos están ubicados en un relieve de pendientes con riesgos de erosión hídrica. Por ello, la presencia del maíz en las rotaciones debe ser tenida en cuenta porque le asigna mayor estabilidad al sistema, mejora el balance físico de los suelos y disminuye el riesgo comercial por una mayor diversificación, tanto a nivel país como en la empresa. Uno de los aspectos que frecuentemente se menciona como responsable de una menor siembra de maíz, es la inestabilidad de rendimientos entre campañas, lo que se explica, principalmente por la disponibilidad de lluvias en el período alrededor de la floración. Una buena oferta de agua en esa etapa permitirá obtener altos rindes. De allí la importancia de detectar la profundidad a que se encuentra la tosca en los distintos sectores del campo y poder asignar los suelos profundos a las rotaciones donde puede intervenir el maíz. Trabajos que han cuantificado la sensibilidad de este cultivo a la reducción de la capacidad de almacenaje de agua, encontraron que, en suelos sin limitaciones, por cada cm que se reduce su profundidad, el rendimiento cae 0,76 %, mientras que en condiciones similares, trigo, soja y girasol lo hacen a razón de 0,41, 0,45 y 0,54 %, respectivamente. Esto demuestra que, si bien la probabilidad de ocurrencia de lluvias es igual en suelos profundos y someros, el maíz debe ser sembrado en los primeros porque tendrá la posibilidad de consumir mayor cantidad de agua y por ende, rendir más. Otro aspecto relevante que pesa a la hora de decidir qué cultivos realizar es el costo de producción de cada uno de ellos. El rendimiento de indiferencia es elevado para el maíz, principalmente cuando en el análisis no se incorpora el alquiler. También este cultivo es muy sensible frente al cambio de precios. En cambio la soja es mucho más estable ante las mismas variaciones. En el mismo sentido, el maíz es más afectado por las retenciones que la soja. Lo mencionado explica la racionalidad del productor. Pero para que el análisis sea más amplio, se debe tener en cuenta lo expresado con respecto a los beneficios que ofrece el maíz cuando integra las rotaciones agrícolas. En ese sentido, trabajos realizados en la EEA Balcarce demuestran que la caída en la materia orgánica del suelo es mayor en las rotaciones con predominio de cultivos de verano y de la soja en particular. Por su parte, la presencia de maíz en la rotación permite atenuar dicha caída y mantener altos los niveles de estabilidad estructural. De aquí se desprende la vital importancia de mantener el maíz dentro de rotaciones en planteos de agricultura continua o muy prolongada. Si se le asigna al maíz un lugar en la secuencia de cultivos en los suelos profundos desde Mar del Plata hasta Olavarría y, se utiliza la siembra directa, en buena medida se habrá resuelto el tema de la inestabilidad de los rendimientos. Por otra parte, cuando el productor elige los materiales a utilizar, muchas veces mira los primeros lugares de las listas de rendimiento y no siempre esos serán los mejores para su planteo. Además del ciclo y rendimiento, hay que conocer la fortaleza de la caña, el comportamiento a Mal de Río IV y el costo del híbrido. El diferencial de precios entre cultivares ofrece una ventana interesante a explorar al momento de definir la compra. Así, el maíz presentará una rentabilidad similar a otros cultivos de verano y, de modo complementario, aportará estabilidad a los suelos y a los productores que lo utilicen. Finalmente, a nadie se le debiera escapar analizar las alternativas que ofrecen, tanto el grano como el rastrojo para uso ganadero. Hace un tiempo, con la aplicación de las nuevas medidas económicas que afectaron principalmente al maíz, se llegó a pensar que la caída en la superficie cultivada iba a ser muy importante, a punto tal que se pronosticaba un área similar al de un siglo atrás. ¡Qué barbaridad!. Por suerte para nosotros, problemas en Europa del Este y la gran sequía en los Estados Unidos, afectaron la producción y los stock están en el nivel histórico más bajo, lo que ofrece la posibilidad de un mercado muy firme en el corto, mediano y largo plazo para el maíz. Resumiendo, un buen empresario es aquel que tiene en cuenta diversos aspectos a la hora de decidir qué cultivos sembrar y en qué proporción. No sólo el costo es lo que se debe mirar. Hemos centrado el análisis en la importancia estratégica del maíz en las rotaciones y qué se debería hacer para lograr estabilidad y rentabilidad en la empresa: diferenciar los suelos profundos del resto, plantear secuencias de cultivos pensando en el mediano y largo plazo, seleccionar los materiales de acuerdo a sus atributos (ciclo, sanidad, estabilidad, costo, etc.) y utilizar sistemas de labranzas conservacionistas o siembra directa. Como comentario final, invitamos a sembrar maíz a los que aún puedan hacerlo. El mercado los premiará. ¡Éxitos!.